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Eugenia Gay, decana del Ilustre Colegio de la Abogacía

Eugenia Gay, decana del Ilustre Colegio de la Abogacía

Con motivo de la celebración del Día Internacional contra la explotación sexual y la Trata del pasado mes de septiembre nuestras letradas Mar Hermano y Amparo Díaz, tuvieron la oportunidad de entrevistar a la decana del Colegio de la Abogacía de Barcelona Eugenia Gay. 

 

1. La trata de seres humanos está considerada la esclavitud del siglo XXI…. ¿Considera usted que el diseño de nuestro sistema judicial y policial es eficaz a la hora de perseguir esta lacra y a la hora de proteger a las víctimas? ¿Qué considera que debería cambiarse?

Hay que tener en cuenta que los traficantes de personas son delincuentes que forman parte de estructuras criminales que superan las fronteras de cualquier país y que desarrollan su actividad bajo los esquemas del capitalismo más perverso. Estamos ante una delincuencia organizada, que cuenta con el asesoramiento y los recursos para diseñar una estrategia de acción y que se aprovecha de las vicisitudes de la geopolítica.

La labor de prevención policial, así como una reciente Sentencia del Tribunal Supremo, de 24 de julio de 2019, ponen de manifiesto que una de las principales fuentes de ingresos de los traficantes de personas se encuentra en los mal llamados clubs de alterne, verdaderos prostíbulos y campos de concentración, donde se esclaviza y comercializa con mujeres captadas y retenidas por sus proxenetas, mediante el empleo de la violencia, la intimidación y el engaño, o valiéndose del abuso de una situación de superioridad, necesidad o vulnerabilidad.

Considero que el sistema policial y judicial está haciendo grandes esfuerzos en la lucha contra la trata de personas; pero es una labor en la que deben participar de manera coordinada todos los países y con una dotación presupuestaria suficiente, invirtiendo en la aportación de mayores medios tanto materiales como personales, desarrollando una estrategia común, y trabajando en la mejora de los mecanismos existentes en materia de cooperación policial y judicial. No hay que escatimar esfuerzos, pues todo ello se hace con la finalidad de dar cumplimiento efectivo a los objetivos contenidos en el Protocolo de Palermo contra la trata de personas, así como para detectar los flujos monetarios y cortarlos de raíz.

Es importante recordar que en la reforma del Código Penal del año 2015 se estuvo a punto de tipificar como delito el proxenetismo, lo que hubiera permitido cerrar los más de 2.000 centros de explotación sexual que existen hoy en día en España.

Considero que hay que incidir sobre el hecho de que la prostitución existe porque hay un consumo que la alimenta. Por eso es tan importante que los hombres tomen conciencia de la realidad que se esconde detrás de estos clubs, y que tengan en cuenta que, si en una relación sexual no existe un consentimiento mutuo por ambas partes, que no esté viciado (y el de las víctimas claramente lo está, por cuanto los proxenetas ejercen sobre ellas engaño, violencia, intimidación, o se abusa de su situación de necesidad, vulnerabilidad o superioridad) se está cometiendo una violación.

 

2. Según nuestra experiencia en casos de trata con fin de explotación sexual el peso de la prueba recae en exceso sobre la declaración de la víctima y por otro lado a los y las operadores de derechos nos cuesta entender el proceso de cosificación que viven las víctimas, su estado, el impacto del trauma en su memoria, y comportamiento, y por tanto les cuesta darle credibilidad. ¿Cuál es su experiencia al respecto? ¿Considera que habría que revisar los criterios de valoración judicial de la credibilidad para incorporar la perspectiva de género y los conocimientos sobre el impacto del trauma en la memoria?

Es una muy buena pregunta. Efectivamente para la policía resulta tremendamente complicado configurar un buen atestado del que resulten posteriormente condenados traficantes de personas. Precisamente porque muchas veces solo existe como prueba la declaración de la propia víctima que, tras escapar de las garras de su proxeneta, se encuentra sola y desamparada, con el riesgo de que esta, por temor a las represalias, se retracte de lo declarado. Hay que tener en cuenta que las víctimas han sido sometidas a un proceso de deshumanización y desarraigo durante todas las etapas de la trama delictiva (captación, traslado y explotación) y que el proxeneta ejerce sobre las víctimas una vigilancia y un control constantes.

Por eso es muy importante ligar esa declaración inicial con otro tipo de pruebas, por ejemplo con un dictamen pericial elaborado bajo las máximas de la experiencia y sobre criterios de objetividad, que valore y ayude a comprender ese proceso por el que ha pasado la víctima y que ofrezca, además, una garantía adicional sobre la veracidad de esas primeras declaraciones con el fin de asegurar y pre constituir elementos probatorios que, junto con otras pruebas, ayuden tanto a la hora de formular y sostener una acusación, como en la función de juzgar unos determinados hechos, siempre, por supuesto, con las plenas garantías que rigen en nuestro ordenamiento jurídico.

 

3. Según los datos de fiscalía y de diversas investigaciones, hay un incremento de los delitos sexuales, del consumo de prostitución y pornografía, y además un descenso en la edad de agresores y víctimas.  ¿Cree que vivimos un repunte de la cosificación de la mujer? ¿Tiene relación con el uso sexista de las nuevas tecnologías? ¿Cree que nuestra cultura se está pornografiando y está aceptando en un grado cada vez más alto  la cosificación de las mujeres y niñas?

Las nuevas tecnologías tienen ventajas, como por ejemplo a la hora de coordinar y agilizar procesos entre las distintas instancias y unidades que luchan contra la trata de seres humanos, pero, como bien apunta, también entrañan algunos riesgos. La cosificación de la mujer es algo contra lo que se debe luchar desde la educación y la concienciación, pues la tecnología no deja de ser una herramienta o un entorno más en el que se refleja un problema que debe ser enfrentado desde la raíz. Es cierto que las nuevas tecnologías hacen que la repercusión de cualquier cosa sea mucho mayor de la que se produce a través de otros medios, precisamente por el efecto viral de estas. Por eso, la implantación de la perspectiva de género en todos los planes de formación resulta imprescindible, así como la formación en todas las etapas educativas de una persona, incidiendo en la igualdad como un derecho fundamental e inalienable de todo ser humano.

Los jóvenes, verdaderos nativos digitales, tienen que crecer aprendiendo a usar de manera responsable las nuevas tecnologías; pero, sobre todo, deben ser educados en el respeto a las mujeres y el derecho a la igualdad para que dichos valores les sirvan de filtro sobre cualquier comportamiento, lenguaje o conducta que externalicen, ya sea a través de las nuevas tecnologías o de los medios tradicionales.

 

4. ¿Cuál es el papel que desde la abogacía y desde los colegios de la abogacía podemos desarrollar contra la trata de todo tipo? ¿Estamos alertando suficientemente sobre esta  grave vulneración de los derechos humanos?

Actualmente el Código Penal tipifica como delito contra la libertad sexual toda relación en la que no ha habido un consentimiento mutuo. Desde el Colegio de la Abogacía de Barcelona creemos que hay que reformar el Código Penal e incidir en que ese consentimiento sea claro, nítido, expreso, que no dé lugar a ningún tipo de ambigüedad.

Al mismo tiempo, asumimos como propio el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) Nº 5 sobre Igualdad de género, y en especial la meta nº 5.2 del mismo que exige “eliminar todas las formas de violencia contra todas las mujeres y las niñas en los ámbitos público y privado, incluidas la trata y la explotación sexual y otros tipos de explotación”.

Por eso, creemos en la necesidad de una Ley Integral, que luche contra la trata tanto en términos preventivos como reactivos, pero también que se centre en las víctimas que han conseguido escapar de esa pesadilla, dotándolas de cuantos recursos asistenciales sean necesarios, con el fin de evitar que caigan en el ostracismo y la exclusión social.

Por supuesto, mientras siga existiendo cualquier forma de vulneración de los derechos humanos, tenemos la obligación de poner la voz de alarma para concienciar a la sociedad civil y a los responsables políticos, para que entre todos se destinen los recursos necesarios para luchar por la libertad y la dignidad humanas.

Reclamamos igualmente, desde el Colegio de la Abogacía de Barcelona, que en las actuaciones que se producen en el Juzgado de guardia o en la comisaría en el marco de todo procedimiento de violencia de género, y sin duda la trata de mujeres no deja de ser otra forma más de esta, se procure a las víctimas de su derecho a la asistencia letrada desde el momento previo a la interposición de la denuncia para que la abogacía pueda velar por los derechos de estas a lo largo de todo el proceso.

Actualmente, dicha asistencia letrada está prevista en la legislación, pero es un derecho que se puede o no ejercer y, por tanto, es renunciable. El desconocimiento y la importancia sobre el ejercicio de ese derecho para iniciar correctamente el proceso judicial hace que muchas víctimas de la trata renuncien a él o bien lo pospongan a un momento posterior.

 

5. Si dependiera de usted conseguir de inmediato un cambio en nuestro sistema judicial a la hora de abordar la trata cualquiera que sea su fin……. ¿Cuál elegiría llevar a cabo?

Sin lugar a dudas, la tipificación del proxenetismo, pues con ello lograríamos el cierre de todos los centros de explotación sexual.