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Novedades Bibliográficas nº 165

Pequeñas historias de Sevilla

Bajo este título genérico Enrique Barrero González dedicó una primera publicación a la calle San Fernando y a los pormenores de los largos procesos jurídicos que sobre ella se han producido.

Barrero, que, hasta hace poco, fue Jefe de la Asesoría Jurídica del Ayuntamiento de Sevilla, es sobradamente conocido. Personalidad desbordante, animosa y plena de entrega a nuestra Ciudad y, en la actualidad –ya jubilado– Presidente del Ateneo hispalense, desarrolla una actividad incansable e imaginativa. Así convoca a la tribuna de la docta Casa a personas que, por sus cualidades, dan prestigio a la Institución en el ámbito cultural y su difusión. Nacido el Ateneo en el último tercio del siglo XIX, su cátedra acogió el fluido del pensamiento en nuestro país: el esencialismo del Krausismo, importada filosofía, hecha propia por Sanz del Río, y de la que, en mayor o menor medida, participaron Azcárate, Leopoldo Alas, Besteiro, Giner y, naturalmente, el sociólogo y antropólogo Manuel Sales y Ferrer, afincado en Sevilla desde 1874. La constancia de este fundador se ve hoy continuada en Enrique Barrero. Pues bien, y regresando al libro referido, sus páginas recogen y analizan el problema –nada marginal– de las edificaciones levantadas en el lado izquierdo de la calle de San Fernando, aportando –dentro de los límites de exquisita objetividad– datos, antecedentes, dictámenes, informes urbanísticos y técnicos, así como análisis sintéticos de las muchas resoluciones administrativas y judiciales en torno al debatido tema. Incluye la publicación actual (2007) la edición facsímil de 1979, remontándose al origen de la calle, que tiene en su lado derecho la majestuosa presencia de la Real Fábrica de Tabacos, ejemplo arquitectónico de lo que pudo el siglo XVIII, y de los ilustrados que, en Sevilla, impulsaron la renovación de saberes y conciencias… Popularizada en “Carmen”, de Bizet, recuerda en su puerta principal al Rey Fernando VI, en cuyo reinado finalizaron las obras de la referida fábrica, según relata Luis Montoto (“Las calles de Sevilla”. 1940). Por sus nobles estancias paseó Gaspar de Jovellanos, oidor de la Real Audiencia, Juez del Protomedicato y Asesor de Rentas de la mencionada Real Fábrica.

Enrique Barrero ha seguido los vericuetos de los procesos judiciales y su vocación de ordenado documentalista ayuda a conocer el ir y venir de las demandas y pretensiones jurídicas, recursos, titulación del Real Alcázar (que residencia en el pueblo sevillano), y lo hace sin aproximaciones demagógicas. Nombres de Alcaldes, sesiones referenciadas del Municipio, de Instituciones y de Colegios profesionales, de Asociaciones litigantes…

Asunto que, en su día, alcanzó eco internacional, y que transitó por las Salas de los Tribunales de Justicia. En definitiva, la cuestión de si en la acera izquierda de la calle de San Fernando puede construirse.

Viviendas en el lado izquierdo de la afamada calle, vistas a los jardines de los Reales Alcázares, fueron los elementos de confrontación jurídica que recuerda el libro de Enrique Barrero, jurista a quien debo admiración y agradecimiento por haberme ofrecido la Tribuna del Ateneo cuando yo estaba renaciendo, después de un triste, doloroso e irreparable proceso.

Manuel Rico Lara

(*) Pequeñas historias de Sevilla. I. La calle San Fernando.

Ateneo de Sevilla. Colegio Oficial de Arquitectos de Sevilla y Fidas. 2007

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